«Si quieres, puedes» y otras frases de autoayuda que no ayudan
No basta con ser la pareja, el amigo, el currante, el hijo y el hermano perfectos, además debemos serlo con una sonrisa.
No basta con ser la pareja, el amigo, el currante, el hijo y el hermano perfectos, además debemos serlo con una sonrisa.
Es una verdad irrefutable que la música no sólo nos hace sentir todo tipo de emociones, sino que puede incluso hacer que se transformen.
Mientras descansamos nuestras mentes no detienen su actividad, simplemente la transforman.
Aunque se sobreviva a un conflicto bélico, las heridas que deja perduran en la mente y en el tiempo para siempre.
¿Hay mañanas en las que abres los ojos antes de que suene la alarma del despertador y, aun así, sientes que ya vas tarde? Es normal, vivimos con prisas. O sería mejor decir que no vivimos por la prisa.
Una persona megalómana tiene una autopercepción tan elevada que siente desprecio de todo aquel que lo rodea por considerarlo inferior.
La confusión de no saber lo que ha ocurrido y la imposibilidad de cerrar el capítulo, a menudo nos sume en un bucle de preguntas y recriminaciones.
Elegir un lugar cómodo de la casa y abrir un libro para sumergirse en su historia es un acto político.
Ya no basta con cumplir. La identidad deja de ser un proceso dinámico y se convierte en un proyecto de optimización.
Aunque el amor es un sentimiento universal hay muchas maneras de darlo y recibirlo. Es decir, hay muchas maneras de expresarlo.