Cae la fría noche en Londres y miles de personas van y vienen, regresan o se dirigen hacia algún lugar. Algunas quizá, no tengan destino y deambulen cobijados en el calor de un autobús nocturno. Viajeros que leen, escuchan música, que duermen, que piensan y tal vez, que quieren olvidar mientras encuentran un momento de paz y de intimidad. Todos nos regalan un instante de sus vidas tras los cristales empañados de un viejo autobús.
Nick Turpin es el artífice de esta serie de retratos que tienen una importante carga pictórica gracias al efecto que producen los cristales empañados por la humedad, un filtro que aporta dramatismo y melancolía a cada foto que corresponde a un momento congelado de una vida.
No hemos podido evitar acordarnos de esta deliciosa maravilla..
Nick Turpin: web
















