La aceitera de Rafael Marquina democratiza el diseño
¿Cuántos de nosotros y nosotras conocemos la historia que hay detrás de nuestro menaje de hogar?
¿Cuántos de nosotros y nosotras conocemos la historia que hay detrás de nuestro menaje de hogar?
La imaginación es el super poder con el que los juguetes de la infancia abandonan su estado inerte y se convierten en los protagonistas de nuestras historias.
¿Por qué no sentarse en medio del césped y ser engullido por el mismo? Honramos a una de las piezas insignia de la magia del rompedor interiorismo de los años 70.
El mundo del tatuaje tiene tantas posibilidades y estilos como magos de la aguja hay. Desde los geométricos o los minimalistas hasta los hiperrealistas o los que están llenos de color. Sucumbir a este arte milenario es cada vez más adictivo.
La belleza puede encontrarse en cualquier lugar, incluso en los desechos, a los que podemos dar una segunda oportunidad y convertirlos en verdaderas piezas de arte.
¿Por qué no aprovechar los espacios libres en los autobuses para crear pequeños invernaderos que recorran la ciudad?
El vehículo perfecto para aparcar en cualquier lugar y llevarlo después como accesorio.
Los coches de todos los tamaños, teledirigidos o incluso transformables han formado parte de esas colecciones de juguetes que teníamos de pequeños. Lo que nunca habíamos visto es un coche hecho de juguetes; de famosos bloques de piezas, para ser concretos.
El futuro ya está aquí y en industrias como la textil es una realidad llena de posibilidades gracias a la tecnología, que está redefiniendo la forma en la que los diseñadores jóvenes pueden dar respuesta a los retos de la moda.
Cuando llegamos a la edad adulta, nos dejamos por el camino muchos de los sueños de la infancia, anhelos que creemos que ya son imposibles de llevar a cabo. Por suerte, también ocurre al revés: sólo de adultos podemos hacer cosas que no podíamos hacer de niños.