Florece por primera vez una Orquídea de Darwin en Canarias
Florece por primera vez en Canarias, y durante el confinamiento, la orquídea de Darwin en el Tropicarium del Jardín Botánico Pirámides de Güímar.
Florece por primera vez en Canarias, y durante el confinamiento, la orquídea de Darwin en el Tropicarium del Jardín Botánico Pirámides de Güímar.
"Cosas que los nietos deberían saber" la novela de Mark Oliver Everett, un bálsamo de humildad y emoción para afrontar las desgracias de la vida.
Todas las guerras que tristemente se han ido sucediendo a lo largo de nuestra historia, han tenido miles de rostros de héroes y heroínas anónimos y anónimas que ni eligieron el sitio ni eligieron el lugar.
Cuando ocurre una catástrofe a nivel mundial de cualquier índole, sentimos que nuestro mundo, tal y como lo conocíamos, se empieza a resquebrajar y, es en ese momento en el que tocamos fondo, cuando nos invade el sentimiento de solidaridad y empatía hacia los demás.
En tiempos de confinamiento, la conciliación se está convirtiendo en un reto real. Un "challenge" que está poniendo a prueba nuestra capacidad, y la del sistema, de equilibrar varios aspectos de nuestro día a día.
Ahora, que tenemos una oportunidad para pararnos a pensar, puede ser el momento perfecto para buscar dentro de nosotros y sacar al mundo todo aquello que queremos ser.
Mucho más difícil que el aislamiento, está siendo el pensar en estrategias para modificar comportamientos y hábitos que no solo es que tengamos totalmente mecanizados, si no que nunca nos habíamos planteado modificar.
La creencia popular afirma que los gatos negros traen mala suerte y que no es buena señal que nos crucemos con ellos. Sin embargo, en el Antiguo Egipto se les llegó a considar animales sagrados, en la Inglaterra victoriana auguraban un próspero matrimonio y en otros lugares simbolizaban la buena suerte.
La reciente medida en torno al teletrabajo adoptada y propuesta por los gobiernos de varios países infectados por el Coronavirus, está creando mucha incertidumbre en pequeños y grandes empresarios que temen que el rendimiento de sus trabajadores baje.
Parece un hecho irrefutable, que cualquier acontecimiento adverso se resuelve mucho mejor cuando dejamos de pensar exclusivamente en nosotros como individuos y empezamos a trabajar en equipo, en un ejercicio que supone empatía, respeto y amor por los demás y por nosotros mismos.