¿Se puede practicar yoga y meditación en el centro de una gran urbe repleta de individuos, coches, ruidos, humos y prisas, muchas prisas? El proyecto "yoga & the city" demuestra que sí.
Un banco de madera, el puente de Brooklin, o el propio asfalto, pueden ponerse al servicio de la espiritualidad en forma de esterilla urbana. Este proyecto fotgráfico, según cuentan sus creadores, es un tándem perfecto entre arte, espiritualidad y deporte. El objetivo último de estas fotografías es recordarnos, que a pesar, de que vivimos en un mundo frenético donde imperan las tecnologías a la reflexión y donde no tenemos tiempo para pararnos a pensar en lo que de verdad es importante, TODOS tenemos una espiritualidad que no debemos olvidar.
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h/t: Bored Panda









