"Quizá solo se trata de encontrar a quien te sigue mirando cuando tú cierras los ojos", dice la poeta, a la que las heridas del amor le han servido de material para llenar el mundo de creación literaria profundamente íntima y, al tiempo, universal.
Elvira Sastre abre sus ojos al mundo en Segovia el verano de 1992 y ya desde muy pequeña, gracias a la influencia de su padre, muestra su amor por la lectura. A los doce años escribe su primer poema y tres años más tarde abre un blog, «Relocos y Recuerdos», que a día de hoy mantiene activo. Poco tiempo después, gana el premio de poesía “Emiliano Barral” con el relato corto Saudade.

La carrera poética de Elvira Sastre, la poesía visceral y directa que presenta así como su cercanía con el lector, la ha situado en el epicentro de la poesía contemporánea. Poesía que habla de todos y de cada uno de nosotros.

Elvira Sastre compagina su carrera poética con la escritura y la traducción. La poeta publica en diciembre de 2016 su cuarto poemario, «La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida» (ed. Visor), con la prestigiosa editorial de poesía Visor.
A los dos días de publicarse, ya estaba en marcha la segunda edición. Dos años después, en 2018, la poeta publica «Aquella orilla nuestra» bajo el sello Alfaguara, un libro en el que convergen los textos en prosa y aforismos de la poeta con las ilustraciones de Emba, artista uruguayo con el que colaboró previamente en la portada de «La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida».


Sastre cree que la poesía es un rapto y no una disciplina: “Nunca me he sentado a escribir un poema. Es él quien viene a mí. Y si no aparece, no me empecino”. Aun así, ya ha logrado obras de coherencia en las obsesiones, comoLa soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida. Un manual sobre el abandono donde las puertas cerradas de los cuartos en penumbra enlazan con el mar. “Es mi libro monotemático. La historia de una ruptura”. Confesaba al diario El País.




Las palabras son un bien. Las palabras son un espejo, una caricia entre los dedos, un pulso que domina el aire y un eco que nos repite lo que puede ser que nunca sea. Las palabras son un intento. Las palabras me hacen sentirme capaz de todo aunque todo sea nada. Y yo las abrazo, a veces con prisa y otras sin fuerzas, porque cuando todo se apaga, ellas son las únicas que pueden dar luz.
Elvira Sastre - Yo no quiero ser recuerdo
Elvira Sastre-Y dormir a tu lado
Elvira Sastre: Instagram