La magia de estar en el lugar y el momento exacto de Jonathan Higbee
Jonathan Higbee ha convertido la fotografía en un arte en constante evolución, donde la rutina de Nueva York se transforma en una coreografía de encuentros fortuitos
Jonathan Higbee ha convertido la fotografía en un arte en constante evolución, donde la rutina de Nueva York se transforma en una coreografía de encuentros fortuitos
Esta es una historia que enamorará a los románticos empedernidos. A esos que siguen creyendo que en el amor todo sucede por algo y que si dos personas están destinadas a estar juntas acabarán por encontrarse por mucho que las circunstancias vayan en su contra.
En 'Beginners' de Mike Mills, Mélanie Laurent le dice a Ewan McGregor que la mitad de la gente cree que nada va a salir bien y la otra mitad cree en la magia. Llamémoslo magia, serendipia o casualidad.
La fotografía callejera requiere una habilidad especial para la captura de detalles extravagantes e inesperados que otros puden perderse, y esto es un talento que el autodidacta fotógrafo callejero chino Liu Tao ha desarrollado con brillantez.
Un fotógrafo urbano de Hong Kong, al que le gusta jugar en las calles con su cámara a sacar la foto accidental.
Hay una oleada de fotógrafos obsesionados con la manera en que se sincronizan los elementos en los espacios urbanos, como hace, por ejemplo, Pau Buscató; lanzarse a la calle a cazar casualidades es todo un reto.
Nos entusiasma el trabajo de todos esos fotógrafos que, como Pau Buscató, se lanzan a las calles, cámara en mano, para capturar la magia de las casualidades que crean esas ilusiones ópticas divertidas, curiosas e, incluso, con mensajes que quedan a la libre interpretación de nuestra imaginación.
Siempre lo pensamos, siempre lo decimos y siempre lo escribimos, la vida está llena de maravillosas coincidencias y la magia de la casualidad está en cualquier rincón, pero capturarla en una imagen es labor de unos pocos y concienzudos afortunados.
"Coincidence Project" es el proyecto más personal del fotógrafo Denis Cherim.
El arte encuentra siempre una manera para nacer y -a tenor de las siguientes imágenes- no tenemos que intervenir necesariamente en el proceso. Lo cierto es que, en estos casos, nos encantan los resultados de los diferentes accidentes..