Giuseppe Scianna captura en sus fotografías la esencia de un verano eterno
¿Quién no quiere disfrutar de un verano eterno? Esa es la esencia del trabajo fotográfico de Giuseppe Scianna.
¿Quién no quiere disfrutar de un verano eterno? Esa es la esencia del trabajo fotográfico de Giuseppe Scianna.
Los fotógrafos y las fotógrafas tienen el honroso oficio de inmortalizar momentos de vida en cada una de sus capturas.
A todos y a todas nos gusta deleitarnos en la belleza de una fotografía armoniosa que nos haga escapar de los grises de la realidad, pero esta disciplina artística también sirve para ser el reflejo de la misma, esa que para algunos se tiñe de incomprensión y soledad.
No hay ninguna duda, el mejor testimonio del paso del tiempo son las arrugas que se dibujan en nuestra piel y las fotografías, esos recuerdos gráficos que nos recuerdan los que fuimos hace unas décadas.
La desaparición de los recuerdos, la muerte del instante, los rostros que se borraron de la memoria, “los nadie”, reaparecen en esta obra como personajes espectrales que interactúan y coexisten con recovecos, escenarios poéticos y viscerales cargados de contrastes, de luz y texturas.
Las ciudades y los pueblos con sus calles, ofrecen escenarios urbanos y protagonistas variopintos que conforman una fuente inagotable para todo aquel que quiera armarse de su camára de fotos e inmortalizar los momentos únicos que ofrece la vida.
En 'Beginners' de Mike Mills, Mélanie Laurent le dice a Ewan McGregor que la mitad de la gente cree que nada va a salir bien y la otra mitad cree en la magia. Llamémoslo magia, serendipia o casualidad.
Cases considera que su trabajo está claramente influenciado por Carlos Pérez Siquier.
Viajar a un lugar en una época deterninada, es un regalo que nos ofrecen los cronistas de la vida, los que con su cámara supieron captar el alma de una ciudad, y de sus habitantes, durante unos años determinados.
Metinides fotografía accidentes y escenas de crimen en México DF.