Diez cualidades de los constructores del futuro, según Frank Lloyd Wright
El excéntrico arquitecto desarrolló un programa educativo basado en cualidades tan artísticas como espirituales.
El excéntrico arquitecto desarrolló un programa educativo basado en cualidades tan artísticas como espirituales.
Imaginarnos el futuro es una especie de necesidad inherente al ser humano. Desde el origen de los tiempos, hemos soñado o vislumbrado cómo será el mundo en el futuro.
Ahora nos resulta muy gracioso y curioso ver esas pelis de los 70 y de los 80 en los que se imaginaba el futuro de estos años que estamos viviendo y que incluso ya hemos vivido.
Hasta hace unos pocos años el uso de la pasta, fuera de las fronteras italianas, se reducía a espaguetis, macarrones y a los canelones de las ocasiones especiales.
A medida que aumenta la población mundial, se incrementa también la preocupación por la seguridad alimentaria, o dicho con otras palabras, facilitar a toda la ciudadanía el acceso a alimentos nutritivos, seguros y suficientes.
Estos inventos atemporales vintage lucen hoy en día de manera totalmente futurista.
La compañía nipona Otome Yusha propone un indescriptible producto que se llama "Boyfriend Hug Speakers" (Altavoces 'abrazo de novio').
Desde que se inventó el transporte aéreo, la gente se ha peleado por el asiento de la ventana. Ya no será necesario. El Center For Process Innovation, una firma británica de investigación y tecnología, está creando el futuro de los viajes aéreos.
Un pequeño cuento sobre la esperanza en el futuro.
La ilustradora nos traslada al futuro y nos muestra diez ejemplos muy veraces de cómo podríamos ser en nuestra vejez y cuáles podrían ser nuestros temas de conversación.