El síndrome del pensamiento acelerado y la importancia de dejar la mente en blanco
Seguro que muchas de esas veces que nos han aconsejado que debemos dejar la mente en blanco hemos pensado que es algo imposible.
Seguro que muchas de esas veces que nos han aconsejado que debemos dejar la mente en blanco hemos pensado que es algo imposible.
El silencio y el sueño son dos necesidades básicas que necesitan el cuerpo y la mente. Que se hayan convertido en un lujo, es un síntoma claro del pésimo momento en el que vivimos.
Es muy delgada la línea entre ser un visionario o una visionaria o ser una persona con un narcisismo desaforado de las que se aferren a teorías de la conspiración que ponen en tela de juicio realidades tangibles o demostradas.
Todos y todas hemos tenido en algún momento (o muchos) un deseo irrefrenable por comer chocolate en cualquiera de sus variantes: blanco, negro, con leche, en forma de bombones, con la textura de un helado o con la explosión de sabores de un elaborado postre.
Sabemos que es un auténtico lujo ponerse los cascos y tumbarse en la cama a escuchar esas canciones que nos transportan, nos hacen flotar o nos hacen sentir emociones a las que podamos recurrir cuando queramos, a golpe de play.
No hay nada más sabio que el cuerpo, ni nada más inteligente que pararse a escuchar lo que tiene que decirnos. El cuerpo tiene sus propias formas de comunicación y psicología, y estas, en muchas ocasiones, son el reflejo de lo que nos pasa en el alma.
Si riges tus emociones siguiendo el ciclo lunar, se para el tiempo cuando la miras y sientes una atracción inexplicable desde pequeño o pequeña por la diosa Selene, quizá "padezcas" selenofilia o fascinación por la Luna.
Es frecuente que relacionemos el aburrimiento con sensaciones negativas, pero es una circunstancia necesaria de la vida para poder crear.
Un miedo que todos y todas tenemos en común es ser dependientes emocionales. Arraigar nuestra seguridad o incluso nuestra razón de ser y sentir al hecho de creer que no podríamos seguir adelante sin una persona en concreto, nos genera una inquietud innecesaria.
Gardner creo un modelo de Inteligencias Múltiples que supuso una auténtica revolución.