Una serie de ilustraciones sobre los estragos de la salud mental
Las imágenes representan las fases de un ataque de ansiedad, los pensamientos negativos y la tristeza
Las imágenes representan las fases de un ataque de ansiedad, los pensamientos negativos y la tristeza
Es realmente curioso como funcionan el cuerpo y la cabeza y las extrañas conexiones que hay entre dos núcleos que tendemos a entender de manera independiente pero que, en realidad, son irremediablemente inseparables.
Al principio la fotografía era para Francisco una forma de dar salida a su instinto creativo, ahora que le han diagnosticado Parkinson se ha convertido en una necesidad y aquello que le obliga a seguir creando.
A partir de ahora que el médico nos recete ir a un concierto, visitar una exposición o leer un buen libro podría convertirse en algo habitual
Varias son las noticias que nos han ido llegando sobre que muchos médicos están optando por sustituir los antidepresivos, los ansiolíticos y toda esa felicidad química que proviene de la Prozac Nation, por remedios mucho más saludables y culturales.
La clave de la salud y la felicidad está en la calidad de tus relaciones, esto es algo que la ciencia y la filosofía demuestran por igual.
Nuestros ajetreados ritmos de vida en los que nos vemos sumidos en rutinas grises que no nos hacen felices, han dado como resultado dos de las peores epidemias del primer mundo, el estrés y la ansiedad; dicen que tienen cura y una de las soluciones que proponen es jugar, crear y conectar con el niño que todavía tenemos dentro.
Seguramente, en algún momento de nuestras vidas, hemos tenido la inmensa suerte de recibir un abrazo o de darlo. Abrazar es uno de los gestos más sencillos que existen, pero uno de los más poderosos y es que pocas cosas son más reconfortantes que sentirnos protegidos y queridos.
La ciencia apoya la existencia de un "espacio azul" que nos provoca, gracias al olor y sonido del agua, esa maravillosa sensación de paz.
¿La vida puede vivirse como un proyecto, con metas y objetivos bien definidos? ¿O esa pretensión no hace más que marchitar su vitalidad?