El filipino Limon Palisoc da forma a nuestra luz interior en sus esculturas metálicas
No se nos ocurre otra manera mejor de plasmar nuestra luz interior que a través del arte y sus manifestaciones.
No se nos ocurre otra manera mejor de plasmar nuestra luz interior que a través del arte y sus manifestaciones.
Imaginad que la misteriosa Isla de Pascua y sus enigmáticos totems quedaran sumergidos bajo el agua formando una maravillosa galería escultórica por la que bucerar observando obras de arte.
Nuestros cuerpos, a nivel físico, se componen de miles de células, de órganos vitales, de cabellos, de extremidades, de sangre y de agua, pero a nivel emocional, se componen de muchas sensaciones abstractas que no se ven.
Juho Könkkölä pasó más de 50 horas tomando notas y haciendo dobleces para la elaboración de esta obra.
Frank Plant es un escultor estadounidense afincado en la ciudad condal. El acero soldado ha sido siempre su material favorito.
Tomáš Libertíny ha colaborado con 60.000 abejas para crear una versión en cera del busto de Nefertiti.
Todo lo que existe en tamaño real es susceptible de ser miniaturizado y lo que no, se inventa.
Jaume Plensa vuelve a plantar su corazón, en forme de esculturas, en una nueva exposión en Chicago, ciudad con la que siente una conexión y arraigo especial.
Cuando lo intangible se materializa y cuando lo efímero se vuelve sólido, sudecen esos milagros que solo el arte puede explicar.
La naturaleza es la obra de arte más bonita e inspiradora que nos ha sido regalada, y además es arte que inspira otro arte de tintes bucólicos y melancólicos, como las piezas de Hillary Waters Fayle.