En la popular playa australiana de Bondi ha aparecido una escultura figurativa de la artista Alessandra Rossi que no ha dejado indiferente a nadie. Una obra que ayuda a dejar volar la imaginación de los que tienen la suerte de encontrarse con ella.
La obra representa a una niña solitaria cuyo vestido está inspirado (en parte) por el fenómeno de la decoloración de los corales; un fenómeno que se da cuando el agua del océano se calienta y el coral empieza a expulsar un alga blnaquecina. Además, el trabajo es una metáfora de los tiempos modernos, de la búsqueda de la identidad y de la decoloración emocional generada por la era digital.
via Colossal






