Lenguaje capacitista: qué es y por qué deberíamos dejar de usarlo
Cada cultura posee su propio vocabulario de exclusión. Estas palabras generan un daño real a las personas con síndrome de Down.
Cada cultura posee su propio vocabulario de exclusión. Estas palabras generan un daño real a las personas con síndrome de Down.
Un nombre puede ser un acto de amor, una tradición o simplemente un capricho bonito. Pero siempre es algo más: es lo primero que nos da una identidad
El sudor, entre otras cosas, es una de las maravillas que nos hace verdaderamente humanos. Es un recordatorio palpable de nuestra existencia en este mundo, una manifestación física de nuestra esencia y nuestra conexión con la vida misma.
Cuando Alfred Hitchcock, maestro del suspense sin parangón, inauguró la década de los años 60 con “Psicosis”, no sólo dejó al público sin ganas de volver a darse una relajante ducha, si no que también reinventó las reglas de un género en particular y del cine en general empezando por una campaña de marketing que generó mucha expectación.
Hace unos días, varios ciudadanos de la capital española aseguraron sorprendidos que fueron testigos de cómo varias personas inundaban las calles y los metros de la ciudad en pijama, como si estuvieran en su casa.
¿Convivirías con una persona con VIH? Esa es la pregunta con la que comienza un experimento social que busca educar e informar a la sociedad.
Poco a poco y gracias a la concienciación que vamos teniendo sobre la realidad de nuestros cuerpos y nuestros "defectos", la publicidad, el cine, las series o la moda están rompiendo lanzas a favor de la diversidad física y de la belleza que hay en ella.
Hay realidades que preferimos no ver, que disipamos a golpe de urgencia y de ignorancia, pero que no por eso, dejan de ser reales y de estar ahí.
Amor incondicional, compañía, conciencia y respeto por el mundo que habitamos, son constantes que se repiten en las historias de amistad entre animales y humanos.
¿Quién no ha sufrido en sus propias carnes la mala educación en el transporte público? No estamos solos, y ahora menos que han resucitado a Kant que ha vuelto con el el principio del imperativo categórico -concepto central de la ética kantiana- para pedir que la gente se comporte de una vez, ¡hombre, ya!