«Puede usted marcharse», la frase que todas queremos oír en una sala de rayos
Te llaman.Te colocan las tetas como si fueran un bollo suizo. Respire. No respire.
Te llaman.Te colocan las tetas como si fueran un bollo suizo. Respire. No respire.
Un proyecto que transforma el espacio en experiencia y el tránsito en compañía.
El peor enemigo del ser humano es la incertidumbre, que suele ir de la mano con el miedo. Somos tan vulnerables que la palabra esperar de espera debería despojarse de esa acepción. Sin embargo, esperar de esperanza es distinto, una especie de placebo necesario para sobrevivir.
En los últimos diez años, cada vez más unidades infantiles han adaptado su infraestructura con murales, espacios de juego o actividades recreativas, ya que se ha demostrado que la humanización de los espacios médicos mejora la recuperación de los pacientes.
El momento que estamos viviendo abarca sentimientos tan distantes como el miedo o la incertidumbre; pero también, la gratitud y la esperanza.
Atributos como la inteligencia, la empatía, la justicia, o la autoconciencia , que creíamos diferenciales del ser humano, se han constatado también en animales.
El diseño, una vez más, muestra su capacidad de adaptación a las necesidades estéticas y funcionales de cada momento.
Los hospitales suelen ser lugares complicados. A nadie nos gusta estar ni tener que visitar a nadie a quien queremos allí. Para llevar mejor estas circunstancias, a Ella Casano, de tan solo 12 años, se le ocurrió este genial invento.
Hay lugares en los que se vuelve a nacer, en los que cada metro cuadrado es un sitio para la esperanza, para las segundas oportunidades, para la generosidad y para la vida.