Kit para sobrevivir al 2025: agua, linterna, pilas… y tu dildo bien cargado
Porque si hay algo que no debería faltar en un buen kit de emergencia, es aquello que nos recuerda que el placer también es una forma de resistencia.
Porque si hay algo que no debería faltar en un buen kit de emergencia, es aquello que nos recuerda que el placer también es una forma de resistencia.
La percepción de los juguetes sexuales ha evolucionado: de ser vistos como objetos tabú a ser considerados herramientas de exploración personal
Llegada la ansiada época estival, la mayoría de las personas planifican sus escapadas para llenar sus días de experiencias en ese momento del año que sentimos la libertad de romper con la rutina, los horarios y las obligaciones.
20 años dan para mucho. A los 20, hemos besado, soñado, jugado, nos hemos enamorado, desilusionado, superado, empoderado y, sobre todo, hemos alcanzado muchas fantasías y muchos orgasmos.
La conexión entre moda y sexualidad es mucho más estrecha de lo que pudiera parecernos a priori. Durante décadas, ambos ámbitos se han entrelazado para inspirarse e impulsarse mutuamente, iniciando nuevas revoluciones.
La salud sexual también se puede trabajar de forma activa, gracias a la ayuda de juguetería erótica como la de LELO y el trabajo de la ginecología funcional y generativa.
Con cosas nos referimos al sexo y por extensión, al orgasmo —¡aunque no es necesariamente la intención última!
La resolución de cualquier incógnita comienza en un mismo punto de partida: una cuestión, enmarcada siempre entre dos símbolos interrogantes. Ya sean grandes o pequeños, los misterios se resuelven cuando alguien se atreve a formular las preguntas correctas.
La era del post amor está en marcha. El amor romántico, tal como lo conocemos, está cuestionado pero no herido de muerte.
Y no, no es que seamos unas mojigatas. Hemos bromeado mucho y nos hemos contado anécdotas, desastres y triunfos sexuales varios, pero pocas veces habíamos reflexionado con calma sobre nuestro propio placer.