Cómo aceptar que nuestros padres se hacen mayores
Es complicado gestionar las emociones que implican aceptar que ahora eres tú el que debe cuidar a esas personas que un día te cuidaron a ti.
Es complicado gestionar las emociones que implican aceptar que ahora eres tú el que debe cuidar a esas personas que un día te cuidaron a ti.
Expertos en neuropsicología y en criminología sostienen que nuestra atracción por los crímenes está en nuestro código genético.
En muchas de las conversaciones que podemos entablar con cualquier persona, un tema recurrente es cuál es nuestra estación del año favorita.
Junto a la ansiedad, el ombliguismo y otros males propios del siglo XXI hay uno que es totalmente endémico: la insatisfacción crónica.
En muchas ocasiones, hay heridas y traumas que marcan tanto una existencia que pueden convertirse en generacionales.
Los números forman parte de tu vida desde el momento en el que naces a una hora, un día, un mes y un año concretos.
Pero, entre tanto flow emocional, parece que hemos olvidado algo esencial: no todo lo que duele debe soltarse, y no todo lo que pesa sobra.
Hay decisiones triviales que pueden dar mucha información de cómo somos y no lo decimos nosotros, lo dice la psicología.
Si eres de esas personas que prefiere administrar su vida con total autonomía, debes saber que hay varias razones detrás de ello.
La infancia puede marcarnos a diferentes niveles por cosas que nos pasan, pero también por cosas que nos dicen.