Por qué nos reconfortan los abrazos, según la ciencia
¿Os habéis preguntado alguna vez por qué cuando sentimos desesperación, soledad, tristeza, desasosiego, enfado o desolación lo único que nos pide el cuerpo es que alguien nos abrace?
¿Os habéis preguntado alguna vez por qué cuando sentimos desesperación, soledad, tristeza, desasosiego, enfado o desolación lo único que nos pide el cuerpo es que alguien nos abrace?
Al hecho de que todas las personas tenemos un teléfono móvil, le sumamos la tendencia a exponer nuestras vidas en las redes sociales y el resultado es una peligrosa obsesión por lucir perfectos y perfectas en cada uno de los "selfies" que nos hacemos o en cada una de las fotos en las que aparecemos.
La libertad y la emoción que sentimos cuando dejamos que el cuerpo se exprese ante un estímulo como la música es algo que nos encanta hacer, ya sea en público o en la intimidad de nuestras habitaciones, pero, ¿por qué nos gusta tanto bailar?
Si lo pensamos detenidamente, la inteligencia emocional es una de las habilidades más importantes que deberíamos tener para que el mundo fuera un lugar mejor.
Aunque la dictadura de las modas ha hecho que las cirugías plásticas, los retoques estéticos y los tratamientos de belleza se hayan convertido en algo totalmente normalizado en las dos últimas décadas, la cirugía estética es algo que ya se practicaba desde hace tiempo.
Aunque no lo percibamos en muchas ocasiones por los ritmos que nos impone la rutina, el desorden que podemos tener en nuestras casas y sitios de trabajo nos afecta al estado anímico.
La reciente polémica creada por la elección de la actriz negra Halle Bailey para encarnar el 'live action' de 'La Sirenita' o las ampollas que levantó la pareja de lesbianas de la última entrega de la saga 'Toy Story' son un indicio del camino que queda por recorrer.
Imágenes de patrones repetitivos, cosas perfectamente alineadas o simplemente bellas.
Todos y todas hemos tenido alguna vez una conversación sobre cómo hubiéramos hecho las cosas hace 20 años con la sabiduría que tenemos hoy. Es muy humana esa reflexión en la que deseamos volver a la adolescencia o a la juventud, pero con todo el bagaje y el aprendizaje que nos ha dado tener algunos años más.
Aunque el 'bullying', el acoso y el maltrato hacia a quienes se les ha considerado débiles o diferentes es algo que existe desde siempre, lo cierto es que en la era de las redes sociales se ha multiplicado, llevando estas lacras más allá de los patios de colegio o los pasillos de instituto.