«Es muy difícil ser feliz sin hacer el ridículo»: Manuel Vicent sobre la felicidad y la vida
Piensa en grandes momentos en los que has sido feliz y piensa en cuántos de ellos, el miedo al ridículo han sobrevolado sobre tu cabeza.
Piensa en grandes momentos en los que has sido feliz y piensa en cuántos de ellos, el miedo al ridículo han sobrevolado sobre tu cabeza.
Mostramos una resistencia absurda a que alguien acceda a esa vulnerabilidad que con tanto esfuerzo, nos empeñamos en proteger y ocultar.
Sin las personas que amamos, las ciudades, los pueblos y las casas sólo serían conglomerados inertes y grises de hierro, cemento y hormigón.
La soledad, cuando no es deseada, es un mal endémico que afecta a miles de personas en los tiempos que vivimos.
En un momento en el que una de las mayores aspiraciones que tenemos es sentirnos únicos y únicas, lo único que hacemos es repetir patrones.
En cualquier tipo de relación, considerar a la persona de al lado es pararse a pensar que tiene un mundo interno propio como el tuyo.
El séptimo arte siempre es un compañero de viaje fiel y un vehículo para seguir haciéndonos soñar con otras vidas, otros lugares y otras experiencias.
Como cada año, seguimos creyendo que pocas cosas hay mejores que disfrutar en nuestro tiempo libre de una buena serie.
Dice mi psicóloga que hay una idea de éxito demasiado ambiciosa e irreal. Que debo prometerme cosas alcanzables que pueda cumplir a corto o medio plazo.
Preparar unas palomitas y unas chuches, acomodarse en el sofá y elegir una película para ver en familia, puede ser uno de los mejores planes del mundo.