Carta de amor a un Madrid que ya no existe
Madrid fue mi casa durante quince años. Los mejores, en general. Hasta que hace cuatro años nos echó. Sin contemplaciones: nos echó como se patea una lata vacía en la acera.
Madrid fue mi casa durante quince años. Los mejores, en general. Hasta que hace cuatro años nos echó. Sin contemplaciones: nos echó como se patea una lata vacía en la acera.
La ternura no niega la muerte ni el shock ni el dolor. Convive con ellos. Es un café compartido a las siete de la mañana cuando no has dormido. Es una mano que no suelta. Es seguir respirando cuando no sabes por qué.
Sin las personas que amamos, las ciudades, los pueblos y las casas sólo serían conglomerados inertes y grises de hierro, cemento y hormigón.
El amor no es sólo ese sentimiento que mueve el mundo en la dirección correcta, es algo que debe ser trabajado para ser considerado un arte.
En cualquier tipo de relación, considerar a la persona de al lado es pararse a pensar que tiene un mundo interno propio como el tuyo.
Desde nuestra más tierna infancia nos enseñan a idealizar el amor romántico, y por consiguiente, a idealizar a esa persona con la que queremos compartir nuestra vida. No existe el amor perfecto y por tanto, no existe la persona perfecta. Es cuando dejamos de buscar a esa pareja que sería la correcta para nosotros y […]
Sienna Gonzales, creadora queer de origen mexicano y chitimacha desarrolla su trabajo en múltiples disciplinas visuales.
Existen dos tipos de personas: aquellas que entienden el amor como algo tóxico y aquellas que saben profesarlo de manera saludable.
La historia de Óscar Lendínez y Vicente Molina, una pareja valenciana que lleva 19 años caminando juntos, es la prueba viva de que el hilo rojo puede unir a quienes nunca imaginaron encontrarse.
Nadie dijo que en la belleza que existe en crecer y envejecer no hubiera dolor; el mismo dolor que causamos, el mismo dolor que sufriremos.