Julian Lennon interpreta por primera vez ‘Imagine’, el himno pacifista de su padre, para ayudar a Ucrania
El músico, hijo de John Lennon, rompió su promesa de no tocarla jamás en un concierto de recaudación de fondos para refugiados ucranianos.
El músico, hijo de John Lennon, rompió su promesa de no tocarla jamás en un concierto de recaudación de fondos para refugiados ucranianos.
El arte siempre ha sido un vehículo de expresión ideal para manifestar lo que no se puede expresar con palabras. No hay nada que no pueda decirse a través de, por ejemplo, una danza, una escultura, una pintura o una ilustración.
Almudena Carracedo y Robert Bahar nos hacían reflexionar, en su demoledor y necesario documental "El silencio de otros", sobre la importancia de los huesos y la carne herida como recordatorios de aquello que no debería volver a pasar.
El arte y la cultura pueden alcanzar cotas conceptuales máximas cuando se convierten en vehículo y herramienta para propagar un mensaje pacifista, cuando invitan a soñar con tener un mundo mejor.
Es imprescindible buscarle la luz a la vida y llenarla de color en el sentido que sea, en el literal y en el figurado y, sobre todo, si es para conmemorar el final de ciertos episodios grises que tiñeron nuestra historia de oscuridad.
Al conocer esta iniciativa, no podemos evitar pensar en "La vida es bella" de Roberto Benigni, esa maravillosa obra maestra en la que un padre transforma la Segunda Guerra Mundial en un juego para que su hijo no conozca el lado injusto y oscuro de la vida.
La fe mueve montañas y la unión hace la fuerza son esas dos célebres sentencias que se nos vienen a la mente cuando leemos que se sigue llevando a cabo este evento anual que nos parece tan mágico y tan estimulante.
Consideramos que no hay mejor premio que se pueda otorgar que aquel que se da por la paz mundial; un premio por luchar y combatir contra las injusticias, la pobreza, la violencia o las guerras, un reconocimiento por querer hacer de este mundo un sitio en el que merezca la pena vivir.
El fotógrafo de aventura Tomasz Furmanek documenta algunas de las bellezas naturales más impresionantes del mundo, todas desde el asiento de su kayak.