Cómo aceptar que nuestros padres se hacen mayores
Es complicado gestionar las emociones que implican aceptar que ahora eres tú el que debe cuidar a esas personas que un día te cuidaron a ti.
Es complicado gestionar las emociones que implican aceptar que ahora eres tú el que debe cuidar a esas personas que un día te cuidaron a ti.
Esta es la historia de Punch, el monito japonés que no es tan diferente a ese niño y esa niña que todavía habita en nuestros corazones.
Hoy me ha llegado un mail con el asunto: Cómo sobrevivir a los eclipses. Y claro, lo he abierto. Porque una tiene curiosidad científica y superstición de andar por casa.
El amor es más necesario que el propio aire, a pesar de que también puede ser la fuerza más arrebatadora y devastadora que existe.
En muchas de las conversaciones que podemos entablar con cualquier persona, un tema recurrente es cuál es nuestra estación del año favorita.
Es en momentos de desamparo cuando nuestra mente necesita viajar a sitios y personas que son casa para volver a sentir seguridad.
Junto a la ansiedad, el ombliguismo y otros males propios del siglo XXI hay uno que es totalmente endémico: la insatisfacción crónica.
Mostramos una resistencia absurda a que alguien acceda a esa vulnerabilidad que con tanto esfuerzo, nos empeñamos en proteger y ocultar.
En muchas ocasiones, hay heridas y traumas que marcan tanto una existencia que pueden convertirse en generacionales.
Los números forman parte de tu vida desde el momento en el que naces a una hora, un día, un mes y un año concretos.