Un día primaveral de los que estaba en plena jornada laboral amenizando los minutos y las horas con música de fondo, sonó Harvest Moon de Neil Young y pensé que quería vivir en esa canción para siempre.
Y es que hay piezas que nos llevan a querer escapar de una realidad que se torna inhóspita en demasiadas ocasiones, que con apenas cuatro acordes nos hacen caer en la cuenta de que su tempo y su energía es el ritmo al que debería ir la vida, sosegadamente.

Piénsalo por un momento, estamos rodeados de canciones y de música que nos dibujan sonrisas en la cara, que nos hacen respirar siendo conscientes de que lo hacemos, que activan la piel con el único lenguaje que no podemos controlar, el de la emoción.
Además, la primavera, esa época del año en la que estamos más receptivos a los estímulos extrasensoriales y emocionales, la música nos suena de otra manera mucho más brillante y vibrante.


Con la sana intención de hacer este sentimiento extensible a toda nuestra comunidad, hemos seleccionado algunas de esas canciones o esos extractos instrumentales en los que nos querríamos quedar a vivir para siempre, que nos suenan a una eterna primavera.

El resultado es una playlist para entrar a vivir, una selección por la que nos hipotecaríamos para siempre.
¿Qué sientes cuando suena esa canción que te da paz?¿A dónde te lleva esa letra que piensas que habla de ti, que habla de nosotros?¿Cómo canalizas las sensaciones que te produce oír esa voz que cicatriza tus heridas?

Sería terrible vivir sin música, pero sería más terrible aún no poder vivir en ella.
Desde Bowie a Xoel López, de Silvio Rodríguez a Bon Iver o de Clapton a Oasis, queremos regalarte refugios vitales y musicales y te invitamos a este house tour mágico en el que nos quedaríamos a vivir, que nos ha "okupado" el corazón para siempre.
Se alquila playlist llena de "apartamentos emocionales". Razón aquí.
Escuchar en Spotify.