De «Adolescence» a «Kids»: diez ficciones para cuestionar la pubertad

De «Adolescence» a «Kids»: diez ficciones para cuestionar la pubertad

La adolescencia es ese momento vital en el que damos los primeros pasos importantes que nos marcarán como adultos. Suele estar envuelta en un halo de magia y descubrimiento que tiende a romantizarse, pero también puede ser una etapa de lo más oscura y perturbadora.

Los mundos del cine, la televisión y el streaming están repletos de adolescentes que, por diversas circunstancias y contextos, crecen percibiendo la realidad y sus entornos con hostilidad, toxicidad y hasta violencia.

Fotograma de Tenemos que hablar de Kevin
Fotograma de Tenemos que hablar de Kevin.

Desde los coqueteos con las drogas, las masculinidades mal entendidas, el cyber bullyng y las relaciones sexo-afectivas dañinas hasta los ambientes familiares desestructurados, el consumo de contenidos inapropiados, la falta de amor y el desconocimiento de ciertos límites morales. Son muchas las trampas y los factores que puede hacer que lo que debería ser una época de crecimiento y felicidad, se convierta en un prematuro descenso a los infiernos sin billete de vuelta.

Si eres padre o madre de algún adolescente en plena efervescencia, este ranking repleto de ficciones protagonizadas por teenagers problemáticos o en problemas, te va a poner los pelos de punta.

1. Adolescence, de Philip Barantini

Fotograma de Adolescence

Cuatro capítulos, que son cuatro planos secuencia milagrosos, narran, en tiempo real, los cuatro momentos clave de una investigación: el asesinato que ha cometido Jamie contra una compañera de clase. A medida que se van descubriendo los hechos, se ponen en evidencia las fisuras de un sistema educativo que está haciendo aguas por todos lados. El primer fenómeno televisivo del año, además de estar soberbiamente interpretado y rodado, nos hace replantearnos muchas cuestiones, pero sobre todo una: qué hacen (y qué sufren) nuestros hijos en la intimidad de sus habitaciones y sus micro universos.

2. Kids, de Larry Clark

Fotograma de Kids

El polémico y controvertido Larry Clark demostró con Kids que ningún cineasta ofrece una visión más cruda y nihilista a la hora de reflejar las ventajas y las desventajas de ser un joven perdido en un mundo disfuncional. Este retrato del frágil mundo de una pandilla de púberes de los suburbios de Nueva York, impactó a una audiencia que quizás no era consciente de la jungla en la que luchan por sobrevivir sus hijos e hijas una vez que se despiden y cierran la puerta de sus seguros hogares.

3. Tenemos que hablar de Kevin, de Lynne Ramsay

Fotograma de Tenemos que hablar de Kevin

¿Con la maldad se nace o es algo que se aprende?¿Podríamos perdonarle cualquier cosa a un hijo? Esta película de Lynne Ramsay, protagonizada por Tilda Swinton, hace un viaje desasosegante por las tres etapas del crecimiento de Kevin: un niño complicado que desarrolla una oscuridad y una ira internas sin motivo aparente. La lucha de una madre por entender y por querer a su hijo, se convierte en el impactante hilo narrativo que lleva a que el espectador se enfrente a una serie de complejos conflictos de difícil respuesta y devastadoras consecuencias.

4. Thirteen, de Catherine Hardwicke

Fotograma de Thirteen

En esta cinta independiente que causó furor a principios de los años 2000, la ganadora del Oscar Holly Hunter encarnaba a la sufrida madre de una joven Evan Rachel Wood, que sufría un cambio radical debido a una destructiva amistad con la chica más popular de su clase. La falta de personalidad de Tracy queda patente en el momento en el que se deja avasallar por una espiral de drogas, sexo y malas decisiones que van a marcar para siempre su destino.

5. Yo, Cristina F, de Uli Edel

Fotograma de Cristina F

Con la decadente y gris Berlín dividida por el muro como telón de fondo, esta cinta de culto que dejó sin aliento a medio mundo en los años 80, es el demoledor retrato de Cristina F: una chica que por amor se mete en el inframundo de la droga y de la prostitución. La cinta se basó en la novela de no ficción Los niños de la estación del Zoo, escrita por los periodistas Kai Hermann y Horst Rieck, publicada y editada por la revista alemana Stern en 1978.

6. Spring Beakers, de Harmony Korine

Fotograma de Spring Breakers

Como si de un videoclip se tratara, esta cinta de 2013 convirtió las típicas parties movies con jóvenes descerebrados, en un thriller de acción pasado de rosca y adrenalina. Selena Gómez y Vanessa Hudgens, como nunca las habíamos visto antes, se suman sin pensar en las consecuencias, a la montaña rusa de James Franco, un matón traficante de armas y drogas. La acción se desarrolla durante unas vacaciones que van a hacer que haya un antes y un después en esa primavera literal y metafórica que están viviendo las cuatro perdidas protagonistas.

7. Mysterious Skin, de Gregg Araki

Fotograma de Mysterious Skin

Dos adolescentes de personalidades totalmente opuestas van a cruzar sus caminos y a forjar un vínculo irrompible en el momento en el que descubren que tienen en común un aterrador pasado que los va a marcar de por vida. La película no duda en mostrar sin concesiones, varios temas controvertidos sin dejar de lado la capacidad de emocionar y conmocionar. En Mysterious Skin, Joseph Gordon-Levitt firma uno de los mejores papeles de su carrera metido en las herida piel de un adolescente sumido en un bucle de autodestrucción que se le va de las manos.

8. How to Have Sex, de Molly Manning Walker

Fotograma de How to Have Sex

Partimos de una premisa tratada cientos de veces en el cine. Tres adolescentes británicas se van de vacaciones para celebrar sus ritos de iniciación: beber, salir de fiesta y ligar, en lo que debería ser el mejor verano de sus vidas. La propuesta de Molly Manning Walker alcanza altas cotas de calidad gracias, en gran parte, a que la directora y el elenco dotan de viveza y frescura la delicada temática del consentimiento abrazando sin pudor su complejidad moral y dejando que el espectador emita sus propios juicios sobre las víctimas y los verdugos.

9. La cinta blanca, de Michael Haneke

Fotograma de La cinta blanca

Se dice que esta cinta del controvertido director austriaco sirve como una metáfora violenta y desgarradora de lo que fue el germen del nazismo y de la supremacía. En vísperas de la Primera Guerra Mundial, la historia nos sitúa en la comunidad de la aldea de Eichwald, un lugar ficticio al este del Elba, en el que empiezan a sucederse una serie de acontecimientos con un marcado carácter violento y de los que se desconoce al autor o a los autores. La cinta se rodó en blanco y negro para aportar algo de belleza a todas las atrocidades que narra, esas que sirven como espejo de las sombras de la condición humana.

10. Nunca llueve en California, de Jamie Dack

Fotograma de Nunca llueve en California

Nunca llueve en California, la ganadora a Mejor Dirección en el Festival de Sundance 2022, narra la relación de poder y abuso que se establece entre Lea y Tom, una frágil y perdida adolescente de 17 años y un depredador adulto de 34. La belleza con la que está rodada, es la trampa en la que caemos para aguantar hasta el final un argumento doloroso y espinoso lleno de aristas y lugares que no nos gustaría visitar. La actriz Lily McInerny está absolutamente impresionante enfrentándose a un papel que deja a la vista las heridas y las costuras de una joven que está totalmente rota.

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